jueves, 18 de agosto de 2016

CICLO STEPHEN KING: Los chicos del maíz

Título: Los chicos del maíz (Children of the Corn)
Director: Fritz Kiersch
Reparto: Peter Horton, Linda Hamilton, John Franklin, Courtney Gains, R.G. Armstrong

Año: 1984
 
¡Hola, habitantes de Nantucket! Como aquí en la isla somos muy fans de Stephen King, hemos decidido hacer un ciclo de reseñas sobre las películas que adaptan algunos de sus relatos más famosos, de los propios relatos, o de sus diversos trabajos en el mundo del cómic, la televisón o incluso los videojuegos. Y para comenzar, que mejor que hablar de uno de los grandes clásicos del terror que todos hemos visto (y sufrido) durante nuestra infancia, como era "Los chicos del maíz". 
Y si bien es verdad que a estas alturas ya hemos visto de todo en el género del terror, en aquella época en que uno era muy jovencito e inocente, el comienzo de la película resultaba tremendamente impactante y terrorífico. A mí, aún a día de hoy me funciona... que un grupo de niños inocentes se vuelvan psicopartas homicidas y conviertan una tranquila mañana de domingo en el bar del pueblo en una matanza, asesinado a todos los adultos allí presentes de la manera más sádica y sangrienta que se les ocurre, me sigue poniendo los pelos como escarpias.  
Metiéndonos con el argumento de la película en sí, tenemos dos historias que se nos van contando paralelamente y que a la mitad del metraje se fusionan: por un lado están dos hermanos pequeños que viven atemorizados por Isaac (John Franklin), Malachai (Courtney Gains) y el culto religioso que ambos han implantado en el pueblo en honor de "el que camina detrás de la fila" (una entidad demoniaca a la que ofrecen sacrificios humanos); por el otro tenemos a Burt (Peter Horton) y Vickie (Linda Hamilton, la inolvidable Sarah Connor de "Terminator"), una joven pareja que durante un viaje a Nebraska atropella accidental a un niño... pero al observar las lesiones, Burt, que es medico, se da cuenta de que alguien le había rajado la garganta antes del accidente. Extrañados y preocupados, deciden ir al pueblo más cercano, Gatlin, para pedir ayuda y arrojar un poco de luz al macabro suceso. Allí se toparan con todos los niños que forman el culto religioso a "el que camina tras la fila", que intentaran darles caza para sacrificarlos a su dios y regar los maizales con su sangre. Así comienza una lucha por la supervivencia entre la pareja protagonista y los sádicos críos liderados por Malachai e Isaac. 

Lo peor: ese final tan "made in Hollywood"... deberían haberlo cambiado por el del relato original, que era más acorde con lo que habíamos visto durante laprimera parte de la película.
Lo mejor: todos los niños (excepto Job y su hermana Sarah) que salen en el filme transmiten muy mal rollo, especialmente Isaac y Malachai, y como Stephen King los usa para hacer una critica al extremismo religioso.


Quizá el tiempo haya pasado factura a "Los chicos del maíz", sobretodo después de haber visto la maravillosa "¿Quién puede matar a un niño?" de Chicho Ibáñez Serrador, pero sigue siendo una película de terror bastante decente y una de las responsables de que Stephen King se haya hecho tan famoso en el mundo entero. Además, a ver quien es valiente que de después de haberla visto se adentra solo en un maizal. Pues eso... ¡Nos leemos en la siguiente entrega!

No hay comentarios:

Publicar un comentario